Verónica Reolid Losa Dietista-Nutricionista de la Asoc. de Celiacos de CLM

Se aproximan fechas en las que nos reunimos muchas veces alrededor de comida y compartimos mantel con nuestros familiares y amigos. Esto no es impedimento, si sabemos tener en cuenta varias consideraciones fundamentales, y estamos pendientes de “no meter el pan” cuando compartimos mesa con personas celíacas.

En nuestro entorno familiar, de amigos, en comidas y cenas de trabajo, sabrán de sobra la problemática de un celíaco si este no ha ocultado su enfermedad. Aquí es importante resaltar que una intolerancia o alergia, debe conocerse de sobra por nuestro entorno más cercano, para evitar caer en el desconocimiento y problemas a posteriori. Estos son algunos consejos fundamentales para reducir el riesgo sobre la mesa y no contaminar los platos sin gluten.

Mejor no compartir. Lo mejor cuando somos un montón a la mesa es no compartir, porque aunque los platos sean sin gluten y para todos, quizás a alguno de nuestros acompañantes se le olvide que un gesto tan sencillo como mojar un trozo de pan en un plato que comparte con un celíaco, hace que no podamos seguir comiendo, porque ya estaría contaminado.

Si pedimos nuestros propios platos, evitamos estos problemas. Y si nos apetece compartir, tendremos que advertir una y mil veces a quienes nos acompañan que alejen el pan de esos platos, a poder ser, que lo coloquen en otra mesa para extremar al máximo las precauciones.

Una opción si compartimos raciones, es que una vez que se sirven sobre la mesa, retiramos una parte a nuestro propio plato. Así podremos comer sin riesgo. Eso sí, el resto de ración que queda en la mesa ya no podremos comerla porque lo más probable es que se contamine.

Ante la duda, no tomar de ese alimento o plato. Si no sabemos exactamente los ingredientes que se han utilizado en los platos elaborados, o por ejemplo son opciones que se han comprado ya hechas y nos causan dudas, es mejor optar por otros alimentos naturales y seguros.

Cuidado con los cubiertos. Si nos ponen un paté, por ejemplo, unos quesos… tenemos que tener mucho cuidado con lo que hacen nuestros comensales. Si alguien utiliza el cuchillo para partirse un trocito de queso y untarlo en el pan y después vuelve a partir otro trocito de queso con ese mismo cuchillo… ya no nos sirve, ese queso estará contaminado. Lo más recomendable en estos casos es que el celíaco coja un buen trocito para su plato y deje el resto para que los no celíacos hagan lo que consideren. Pero siempre tenemos que hacerlo antes de que los demás contaminen la pieza, al igual que hemos explicado para las raciones a compartir.

Ayudar en la preparación de las recetas y menús, para así poder enseñar y ser autodidactas para el resto de familia y amigos. Estarán encantados de poder conocer tus trucos y formas de manipular los platos.

El pan lejos y bajo vigilancia. Es mejor situarlo fuera de la mesa para que las migas no sean un peligro. A la hora de partir el pan no celíaco, hacerlo fuera de la mesa, las migas están en todas partes. Cuando se trate de pasar el pan de un comensal a otro hacerlo con muchísimo cuidado, nunca por encima de los platos sin gluten porque la más mínima miga ya nos hace daño. Mejor pasarlo sin que sobrevuele por la mesa.

Todos estos consejos, tienen como objetivo realizar la dieta sin gluten de forma adecuada y estricta, ya que es el único tratamiento eficaz para la celiaquía. Y por supuesto, que las fiestas no acaben con la persona celíaca afectada por dolor abdominal, diarreas y malestar… ¡en estas fechas lo importante es disfrutar!