Con un instinto goleador innato y una historia de superación, pasó de jugar en equipos humildes a convertirse en máximo artillero de Primera División en 2008 y campeón de Europa con la selección española en aquella inolvidable Eurocopa de Austria y Suiza. Su nombre quedó marcado en la historia del fútbol español, pero, lejos de retirarse tras su etapa de élite, el gaditano ha seguido estirando su carrera de una manera única. Tras su explosión en el Mallorca y el fichaje millonario por el Fenerbahçe turco, donde vivió una etapa de luces y sombras, Güiza fue perdiendo protagonismo en el fútbol de primer nivel. Pasó por el Getafe, el Cádiz y clubes más modestos, hasta reencontrarse con sus raíces en el Atlético Sanluqueño, donde fue ídolo durante cinco años. En 2022 dejó Sanlúcar y fichó por la UD Algaida, un modesto equipo de la categoría regional gaditana. En enero de 2023, con 42 años, sorprendió a todos al firmar por el CD Rota, regresando al fútbol nacional en Tercera RFEF. Un año después, dio otro giro al incorporarse a la UD Roteña. Güiza ha repetido en numerosas entrevistas que para él el fútbol es un “hobby”, una forma de seguir disfrutando de la vida. Y así ha sido. A sus 44 años, Güiza acaba de firmar por el CD Rayo Sanluqueño, equipo de la Primera Andaluza. Un fichaje que muchos llaman ya “su último baile”, pero que el propio jugador afronta con la misma ilusión que cuando debutó en el Xerez.
Qué fue de… Dani Güiza

