María Antonia Álvaro García-Villaraco / Diputada provincial
de Igualdad

La Diputación de Ciudad Real mantiene una posición clara y firme frente a la violencia de género. No hay justificación posible para esta forma extrema de desigualdad ni espacio para la indiferencia. Desde el Área de Igualdad defendemos que la lucha contra esta lacra social no debe entenderse como una tarea de un solo día o de un departamento concreto, sino como un compromiso sostenido que debe impregnar toda la acción institucional.

Nuestra postura se sustenta en la convicción de que ninguna sociedad puede considerarse verdaderamente libre si todavía hay mujeres que viven amenazadas o pierden la vida a causa de la violencia machista. Cada vez que se produce una muerte oficialmente reconocida como tal, la Diputación acude a la concentración convocada por la Subdelegación del Gobierno en Ciudad Real, donde representantes de todas las administraciones expresamos nuestra repulsa y nuestro compromiso.

Comparto plenamente las palabras del presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, cuando invita a reflexionar si estamos haciendo lo suficiente, como sociedad y desde las administraciones, para evitar más víctimas de la violencia machista. Debemos revisar nuestras políticas, reforzar la educación en igualdad y mantener la sensibilidad activa ante cualquier forma de discriminación. Desde la Diputación de Ciudad Real defendemos, asimismo, que negar esta lacra social o tolerar comportamientos de responsables públicos que denigran a la mujer no ayuda a erradicarla, sino que la perpetúa. Por eso, es indispensable la unidad institucional y la responsabilidad de quienes están en la esfera de lo público.

La colaboración entre todas las administraciones es esencial, porque solo mediante una acción conjunta y coordinada lograremos una protección real y efectiva de las mujeres. En este sentido, la transparencia y la asunción de responsabilidades son valores irrenunciables. Queremos que se nos diga la verdad, que se reconozcan los errores y que se tomen las medidas necesarias para proteger a las mujeres que sufren violencia machista o están en riesgo de sufrirla.

Ese espíritu de cooperación y responsabilidad es el que guía nuestra gestión desde el Área de Igualdad. Por ello, la Diputación de Ciudad Real solicitó su incorporación y forma parte de la Mesa Provincial contra la Trata de Mujeres y Niñas con Fines de Explotación Sexual, un espacio de coordinación impulsado por la Subdelegación del Gobierno. Con este paso, la institución provincial amplía su compromiso frente a una de las manifestaciones más graves de violencia contra las mujeres y las niñas, que vulnera de manera directa su dignidad y libertad.

Nuestro compromiso no es una mera declaración de intenciones, se refleja en acciones concretas. El 13 de octubre se aprobó en Pleno el II Plan de Igualdad para el personal al servicio de la institución, junto con la modificación del Protocolo de Actuación frente al Acoso Sexual y por Razón de Sexo. Con ello, reforzamos la garantía de un entorno laboral seguro, igualitario y respetuoso, y demostramos que la igualdad también se debe promover en nuestra propia casa.

Por tanto, la Diputación de Ciudad Real tiene una hoja de ruta clara; educación, prevención, coordinación institucional y compromiso público. Porque la lucha contra la violencia de género no admite atajos ni gestos vacíos; exige determinación, constancia y unidad. Y esa es, sin duda, la posición que defendemos. Y no dudamos en dejar constancia de ello en la campaña de concienciación que llevamos a cabo en los medios de comunicación con carácter anual.

Frente a la violencia, firmeza y determinación para cambiarla. Frente al miedo, protección y verdad. Y frente a la injusticia, la firme voluntad de seguir trabajando hasta erradicarla.